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Internet es la cuna de los clichés, sobre todo Twitter. Lugar en el que confundimos opinión con la verdad absoluta. Peor aún, muchos creen que en su opinión está ese saber irrefutable y científicamente comprobado. Y nada genera tanto este fenómeno como la política, religión y fútbol. Nada fuera de estas tres esferas de la vida, provoca tantas emociones que nos ciegan y nos hacen creer que lo que decimos es y punto. Aplaudimos a los que están de acuerdo y condenamos a los que no. Fácil, ¿verdad?

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La selección nacional sub 20 quedó eliminada de otro Mundial, lo que ha provocado un sinfín de análisis viscerales, superficiales y un tanto lejos de la realidad. Escribir lo anterior me genera conflicto porque esta pieza de opinión podría caer en esos tres adjetivos, pero esperemos que no sea así. Regresando al tema, entre estos análisis he identificado tres corrientes que merecen ser vistas desde otro ángulo.

1. «Perdimos por los jugadores que se quedaron sin visa»

Probablemente esta sea la peor. De los cuatro Sub 20 a los que se les negó la visa, Carlos Orellana y Carlos Monterroso eran considerado como titulares para David Gardiner. Y sí, perder a tu nueve estrella, y uno de los jugadores con mayor proyección del fútbol nacional, es un golpe fuerte pero no lo suficiente como para provocar una eliminación tan temprana.

A este tema habría que agregarle que a jugadores de las selecciones Sub 20 de  Honduras y El Salvador también se les negó la visa. Este es un tema que va más allá de las federaciones, son políticas de administración pública de los Estados Unidos. También, es algo que ha pasado constantemente en las convocatorias a selección nacional desde que los controles para ingresar al país norteamericano se volvieron más estrictos.

2. «A los jóvenes no se les da oportunidad en Liga Nacional»

Esto es un tema más subjetivo, porque depende cuánto se considere «mucho» o «poco». Lo que sí es seguro es que  seis de los titulares contra Islas Caimán han jugado minutos en el Apertura 2018, algunos de ellos con cierta regularidad e importancia para sus equipos. Por ejemplo, Rudy Barrientos, tal vez el más talentoso de toda la plantilla, con Guastatoya, Carlos Alvarado con Municipal y Óscar Mejía en Comunicaciones. Tres jóvenes que destacan en el vigente campeón y los dos grandes del fútbol nacional.

Entonces, decir que la selección nacional Sub 20 perdió contra El Salvador y empató contra una isla porque sus jugadores no tienen oportunidades en la categoría mayor no tiene mayor fundamento. En promedio, han jugado el 17 por ciento de los minutos del torneo, cifra que parece lógica para jugadores de 18 y 19 años. Jugadores que se les debe ir dando minutos de a poco para saberlos llevar en los inicios de sus carreras. Si no, miremos casos como el de Pedro Altán, un jugador expuesto mediáticamente y que ahora trata de asentarse en Sanarate FC.

3. «Esta eliminación es un fracaso»

Hablando con Jorge Rodas, director de selecciones nacionales, previo al invitacional Uncaf Sub 19 que se jugó en agosto, me dijo que el objetivo era que esta categoría regresara a jugar y a competir. Después de 19 meses de suspensión, podía ser poco realista ponerse como meta el clasificar a un Mundial. Sobre todo, porque jugar esa competencia ha sido la excepción durante toda nuestra historia, nunca fue la regla.

Hoy, ese torneo en Honduras hace que pensemos que esta eliminación sea un fracaso. Es duro el golpe de ser campeones invictos y 75 días después no poder clasificar en un grupo tan accesible, sin Costa Rica, Panamá ni los norteamericanos.

Mi yo aficionado a la selección, que la apoya, que sueña y se frustra, dice que es un fracaso rotundo. Pero ese es mi lado visceral, el que no analiza, el que se deja llevar por el resultado y no por lo que realmente pasó. Mi lado «analítico», el que habla en frío, el que trata de entender el porqué de las cosas (o al menos se las pregunta), me dice que no es un fracaso.

El Sub 19 en Honduras generó expectativas altísimas para una selección que no había jugado en 19 meses y sobretodo, para un país que solo ha ido una vez a un Mundial de cualquier categoría. El fútbol sabrá el porqué y el futbolero no, pero Guatemala otra vez creó la sensación que podíamos estar en una Copa del Mundo.

Tal vez sea una suma de los tres factores, lo que provocó la temprana eliminación de la selección nacional Sub 20 del premundial Concacaf. Tal vez aún no somos lo suficientemente buenos como para competir a nivel internacional porque nuestra niñez sufre muchos problemas para desarrollarse correctamente. Tal vez es cuestión de mentalidad, de procesos, o incluso el destino y la suerte. Tal vez. Lo que sí es seguro es que a menos que estemos hablando de que dos más dos es igual a cuatro, dudo mucho que alguien pueda tener la verdad absoluta.