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Por: Juan Carlos Ortega/Editor: Javier Martínez

Seis de los últimos ocho campeones de goleo de la Liga Nacional de Guatemala fueron extranjeros. Juan José Valenzuela (Clausura 2016) y Edi Danilo Guerra (Apertura 2016) son los únicos guatemaltecos en los últimos cuatro años con dicha distinción.

La escasez de delanteros nacionales es una situación grave y preocupa aún más si se comparan los registros de los últimos campeones de goleo en Guatemala con los de otras ligas centroamericanas, como la de Costa Rica, Panamá y Honduras.

Desde el Clausura 2015 hasta el Apertura 2018, torneo concluido en el reciente mes de diciembre, los jugadores nacidos en tierras catrachas han conquistado en siete ocasiones la máxima presea para un goleador en la liga hondureña. Costa Rica, por su parte, ha tenido a seis de los últimos ocho campeones de goleo en su liga durante el mismo transcurso de tiempo. Jugadores como Yendrick Ruíz y Jonathan McDonald han podido emigrar al fútbol extranjero debido a sus buenas actuaciones y registros goleadores en la Primera División de Costa Rica.


“Lastimosamente, muchas veces no se cuenta con un aspecto económico favorable»

Memín Funes, ex jugador de la selección de Guatemala

El caso más impactante es el de Panamá. Los delanteros canaleros han logrado apoderarse ocho veces del título de máximo goleador durante los últimos cinco años. Solamente Manuel Murillo, delantero nacido en Colombia, pudo coronarse como goleador en el Clausura 2016 y así impedir que los rompe redes panameños conquistaran el pleno de títulos de goleo en los últimos ocho torneos cortos.

Para profundizar sobre este fenómeno, Juan Manuel “Memín” Funes, ex futbolista guatemalteco y formador de jóvenes, da su punto de vista y comenta que una de las principales razones por las cuales los futbolistas nacionales, en especial los delanteros, no llegan a rendir al cien por ciento es debido a la pobre formación que se tiene en fuerzas básicas.

“En Guatemala, los futbolistas tienen muchos errores técnicos. Le pegan al balón de una forma incorrecta y muchas veces no poseen la coordinación adecuada para hacerlo. Por otra parte, tienen muchos errores tácticos, cosas que comúnmente se enseñan en las divisiones inferiores a más tardar a los doce años y los jóvenes lo empiezan a escuchar a la edad de dieciséis o diecisiete.”

Otro de los grandes problemas que afronta en la actualidad el fútbol guatemalteco, en su opinión, es la falta de inversión en divisiones inferiores por parte de los equipos: “La formación base no es lo suficientemente buena y de repente hay dos o tres equipos que si lo hacen de una manera adecuada, pero esto no es suficiente. Este trabajo de fuerzas básicas lo deberían de  realizar todos los equipos de Liga Nacional y los de Primera División, preparar de manera correcta a los jóvenes de sus fuerzas básicas e invertir en su desarrollo profesional”.

“Lastimosamente, muchas veces no se cuenta con un aspecto económico favorable y en la mayoría de los casos, el dinero solamente alcanza para el equipo mayor o para la especial, y de ahí para abajo no hay fondos ni recursos”, añade el director técnico de jóvenes.

Según Memín Funes, Guatemala está por detrás de otros países del área, tanto en la preparación futbolística de los jóvenes, como en el desarrollo psicológico: “Muchas veces, la formación de los jugadores es muy tolerante y se limita a exigir que no hayan fallos pero no se enseña la técnica adecuada para corregir estos errores. Algunos entrenadores tampoco tienen la capacidad de poder decirle a los jóvenes cuál es la técnica correcta ya que poseen los conocimientos teóricos pero no los prácticos y es de vital importancia que las personas que están interesadas en entrenar en fuerzas básicas se capaciten correctamente.”

“Todos los problemas antes mencionados hacen que se vea afectado el aspecto psicológico de los jóvenes. El jugador va con mucha incertidumbre, con preocupaciones, con poca seguridad y esto hace que entre a una cancha dudando si se puede ganar y si se puede ser superior al rival. Debido a esto, el aspecto psicológico pasa a ser un tema en el cual Guatemala está varios escalones por debajo de otros países”, finaliza Funes.

Un claro ejemplo del desarrollo futbolístico de otros países con respecto a Guatemala son las fuerzas básicas del Deportivo Saprissa, máximo ganador del futbol costarricense. Según el medio norteamericano Bleacher Report, el club morado fue el segundo equipo en aportar más canteranos al Mundial de Rusia 2018, con un total de 11 jugadores, únicamente por detrás del Sporting de Lisboa, equipo portugués que lidera esta lista con 12 futbolistas formados en sus fuerzas básicas.

Se ha identificado que de los 12 equipos de Liga Nacional, únicamente tres tienen un “nueve” titular guatemalteco en lo que va del Torneo Clausura 2019. Edi Danilo Guerra (Cobán), Jorge Ortíz (Comunicaciones) y Abner Bonilla (Petapa) son los únicos delanteros nacionales que se les puede considerar fijos en sus clubes. En el resto de plantillas, los extranjeros son los que suman más minutos de juego.

Memín, como se le conoce en el ámbito del balompié nacional, reconoce que esta situación afecta el fútbol guatemalteco y sobre todo a la formación de futbolistas jóvenes. Funes expresa que: “La mayoría de jugadores no llegan bien preparados a la hora de debutar en Liga Mayor, entonces los técnicos no está seguro de ponerlos y de darles una oportunidad. Hay otros jóvenes que tienen tanta capacidad que llenan el ojo, pero de igual manera deberían de estar mejor preparados. Todos los futbolistas llegan con menos de lo que podrían dar y al observar eso, los directivos y entrenadores se inclinan por contratar y alinear a jugadores extranjeros que de repente tuvieron una mejor preparación juvenil y tienen un mayor nivel que los jóvenes guatemaltecos”.

“Entonces, si mejoramos nuestras bases y el trabajo en fuerzas básicas, los jugadores van a llegar mejor preparados. Debutar y tener esa oportunidad se hace complicado para el futbolista nacional, tomando en cuenta la cantidad de espacios que existe para futbolistas extranjeros en la liga”, confiesa Funes.

Otro impedimento que tiene el crecimiento del fútbol en Guatemala es el mal estado de las instalaciones a lo largo del país. Durante las últimas semanas, Walter Claverí, ex seleccionador nacional, criticó fuertemente el estado de las canchas del fútbol guatemalteco y atribuyó la falta de desarrollo y el poco ritmo de la liga local a las mismas. Según el director técnico, al fútbol de Guatemala le hace falta contar con instalaciones decentes para poder crecer y aspirar a más en el ámbito internacional.

Funes explica que las palabras del ex director técnico de la selección nacional se pueden tomar como una crítica constructiva: “Lo que dijo el profesor Walter Claverí es una verdad, pero las verdades duelen y cuando se dicen tan fríamente y de forma tajante, molestan. No es sencillo ir a un campo aquí en Guatemala que está en malas condiciones, donde a los jugadores les va a  costar jugar al fútbol y la pelota les va a picar mal. Si las canchas estuvieran en mejor estado, jugar bien al fútbol sería más sencillo y esto también mejoraría el espectáculo.”

“En esta época dominada por las redes sociales, los niños ven estadios, camerinos, uniformes, zapatos y canchas. Entonces, cuando ellos llegan a jugar a un campo de tierra, esto los desmotiva. Pasa lo mismo con niños, jóvenes y hasta con profesionales”, comenta Memín.

A este ritmo, el delantero nacional se puede convertir en una especie extinta. De eso depende que Guatemala, la federación y la liga, pueda producir artilleros de buen nivel para el futuro. Que los equipos inviertan en sus fuerzas básicas y no en extranjeros como soluciones a corto plazo.

Aunque el panorama resulta poco alentador, hay algunas excepciones en el fútbol local. Se espera que José Martínez (21 años) regrese al alto nivel que estaba previo a su lesión. Oliver Rodas (21) o Carlos Orellana (19 años) son otros prospectos que se tiene proyectado que brillen en el fútbol guatemalteco próximamente. Por el momento, queda esperar un milagro futbolístico para volver a tener un “9” de calidad en los próximos años.