fbpx

“Sin prisa” es el título que Martí Perarnau acuñó a la editorial de la edición 24 de The Tactical Room en septiembre del 2016. Las tendencias, o las formas, tardan en llegar a Guatemala pero llegan. Nacen, crecen, se reproducen y ahí es cuando aterrizan a nuestro país. Con más o menos retraso, pasa con la tecnología, la moda, el entretenimiento y varios aspectos más de nuestra vida, incluido el periodismo.

Paradójicamente habrá que pisar el freno para acelerar para construir el periodismo del siglo XXI.

Miquel Pellicer en «los retos del periodismo lento»

Escribe el autor español, que antes fue atleta y participó en los Juegos Olímpicos de Moscú 1980, que somos hijos de la prisa y padres de la instantaneidad, la mentira multirrepetida (sic) y la banalidad.  Esta cultura afecta al periodista y a su profesión. Estamos inmersos en una industria en el que el click es prioridad, en donde no importa equivocarse sin rectificar porque el aluvión de contenido ahoga la memoria y, peor aún, donde los propietarios de los medios dan prioridad a lo viral sobre lo sustancial porque, en teoría, es lo que genera ganancias.

Que el dinero está donde está lo masivo resultó ser una falacia. Lo declaran medios como el Huffington Post o Buzzfeed que han tenido que reducir sus planillas globales. Pensaron que los clicks eran la vía. En el extranjero tal vez fue la forma durante un tiempo pero no es sostenible ante una audiencia que cada vez está más hambrienta de contenido de calidad. En Guatemala, tal vez sea viable unos años más, o unos lustros o unas décadas, quién sabe.

Cuatro Tres Tres nace bajo esta corriente. Miquel Pellicer, periodista catalán, ya acuña el término de “periodismo lento”. Es la propuesta contracultural al periodismo fast food que premia al clickbait. Sin prisa, lento. Contrario al fútbol moderno que es cada vez más veloz. Como creadores de contenido apuntamos a enfatizar la calidad y la atemporalidad. No es que no se escriban artículos preparados “a fuego lento” en Guatemala pero tampoco existía ningún medio enfocado cien por ciento a ir sin apuros, pero con mayor profundidad.

El reto es grande. Tener un enfoque contracultural implica desafíos aún mayores. No vamos en el avión de los clicks ni de los likes, preferimos ir en bicicleta. Avanzamos despacio. Disfrutamos el camino y nos fijamos en los detalles. Nos basamos en que todo lo bueno lleva su tiempo. Parafraseando a Miquel Pellicer, hay que pisar el freno para poder construir un periodismo de calidad.

Estos son nuestros editoriales en lo que va del 2019: